Hoy en día el uso de los aceites omegas como parte de los suplementos dietéticos esta ampliamente difundido pero todavía existen muchas interrogantes sobre cual es el mas adecuado, en que dosis debemos usarlos y por supuesto cuan reales son los beneficios que se le adjudican.
Antes que nada es importante aclarar que los ácidos grasos poliinsaturados son ácidos grasos esenciales para la formación de nuestras células y órganos y actúan en funciones vitales como son la activación del mecanismo de la inflamación, el de la coagulación, activación de la membrana celular, formación y protección de la pared celular entre otros. De estos ácidos grasos esenciales hay dos que el cuerpo no puede producir y que debe tomarlos de los alimentos o de fuentes exógenas, estos son: el acido linoleico (omegas 6) y el acido alfalinoleico ( omega 3). Una vez estos ácidos grasos son obtenidos a través de la dieta se convertirán en el cuerpo en acido araquidónico, acido eicosapentaenoico (EPA) y acido docosahexanoico (DHA) que son los que finalmente participan en las funciones antes mencionadas.
El omega 3 se encuentra principalmente en
